El martes, los pasajeros de la ciudad de Wuhan, en el centro de China, experimentaron un mal funcionamiento generalizado del robotaxis Apollo Go de Baidu, dejando a algunos varados en las carreteras durante más de una hora. El incidente, que involucró a varios vehículos congelados en el tráfico, a menudo en carriles rápidos, provocó importantes quejas en las redes sociales chinas.
Un estudiante universitario, identificado únicamente como He, informó haber estado atrapado en un robotaxi que funcionaba mal con dos amigos durante 90 minutos. El vehículo dejó de funcionar repetidamente antes de estacionarse en una intersección. A pesar de que el servicio de atención al cliente de Baidu aseguró que la asistencia llegaría “en cinco minutos”, no se materializó ninguna ayuda. Después de una hora de espera, los pasajeros salieron del vehículo de forma independiente y encontraron las puertas abiertas.
Otros pasajeros informaron dificultades similares para comunicarse con el soporte, ya que las funciones SOS de la aplicación no funcionaban. Un usuario describió haber sido obligado a abrir manualmente una puerta cuando el tráfico se detuvo detrás del robotaxi inmovilizado. Baidu no respondió de inmediato a las solicitudes de comentarios.
La policía local confirmó que la causa probable era un “mal funcionamiento del sistema”, pero afirmó que el incidente sigue bajo investigación. Si bien no se reportaron heridos, las imágenes de la cámara del tablero muestran al menos 16 vehículos Apollo Go estacionados en las carreteras en un lapso de 90 minutos, y los conductores evitaron por poco las colisiones. Según los informes, un conductor chocó contra un robotaxi que funcionaba mal mientras intentaba evitarlo, lo que provocó daños importantes al vehículo.
El incidente resalta los riesgos de depender de sistemas autónomos y plantea dudas sobre la confiabilidad de la flota de robotaxi de Baidu. La naturaleza generalizada de la interrupción sugiere un problema técnico más amplio y no incidentes aislados. Hasta que se aborde la causa raíz, los pasajeros pueden dudar en confiar en estos vehículos, lo que podría obstaculizar la expansión de los servicios de robotaxi.






























