Fallo de comunicación: Demanda alega que el FBI bloqueó a investigadores estatales después de un tiroteo fatal

5

Ha surgido nueva evidencia sobre una ruptura significativa en la cooperación entre las autoridades federales y estatales en Minnesota. Los mensajes de texto y los expedientes legales recientemente publicados sugieren que el FBI retuvo evidencia crítica y negó el acceso a las escenas del crimen luego de la muerte a tiros de Renee Good por parte de un oficial federal de inmigración.

Las revelaciones son parte de una batalla legal más amplia que involucra a la Oficina de Detención Criminal de Minnesota (BCA), el Fiscal del Condado de Hennepin y el Estado de Minnesota, todos los cuales están demandando al Departamento de Justicia y al Departamento de Seguridad Nacional (DHS).

El incidente y las consecuencias inmediatas

En la mañana del 7 de enero, Jonathan Ross, un oficial federal de inmigración y deportación, disparó y mató a Renee Good. Inmediatamente después del tiroteo, los investigadores estatales de la BCA intentaron coordinarse con sus homólogos federales para asegurar la escena y comenzar una investigación.

Sin embargo, los registros obtenidos a través de solicitudes de registros públicos revelan una marcada falta de capacidad de respuesta por parte del FBI:

  • Respuestas retrasadas: A pesar de los múltiples mensajes de texto del superintendente de la BCA, Drew Evans, el día del tiroteo, el FBI supuestamente no respondió durante al menos dos días.
  • Acceso bloqueado: La BCA alega que si bien los agentes federales inicialmente indicaron que cooperarían, rápidamente cambiaron de rumbo e informaron a los funcionarios estatales que la investigación sería “dirigida únicamente por el FBI”.
  • Secuestro de pruebas: Según informes, a los investigadores estatales se les negó el acceso a pruebas físicas esenciales, incluido el vehículo de Good, el arma de fuego del oficial y los casquillos de bala encontrados en el lugar.

Un patrón de no cooperación

Los mensajes de texto obtenidos por WIRED proporcionan una ventana a la tensión sobre el terreno. En estos mensajes, Evans intentó cerrar la brecha de comunicación, pidiendo al FBI que incluyera agentes estatales en las entrevistas para garantizar una “comprensión común de los hechos”. También señaló que la escena del crimen se estaba volviendo “polémica” debido a la presencia de agentes federales que se enfrentaban a multitudes cada vez mayores de manifestantes.

La demanda presentada por funcionarios de Minnesota sostiene que este no fue un incidente aislado de mala comunicación, sino más bien un cambio sistémico en la forma en que operaron las agencias federales durante la “Operación Metro Surge”. Los demandantes afirman que la larga tradición de intercambio de evidencia y asociación entre las autoridades federales y locales “terminó abruptamente” una vez que el liderazgo federal tomó el control de estos casos específicos.

Este patrón es fundamental para una denuncia legal más amplia que involucra tres incidentes separados:
1. La muerte de Renee Good.
2. El tiroteo contra la enfermera Alex Pretti por parte de agentes de la Patrulla Fronteriza.
3. El tiroteo y herida de Julio Sosa-Celis por parte de un agente federal de inmigración.

Por qué esto es importante: el impacto en la rendición de cuentas

El conflicto central en esta demanda no se trata sólo de fricciones administrativas; se trata de integridad investigativa.

Cuando las agencias federales toman el control exclusivo de una escena y ocultan pruebas a los socios estatales y locales, se crea una “caja negra” alrededor de la investigación. Para los fiscales estatales y las autoridades locales, la imposibilidad de acceder a entrevistas o pruebas físicas significa que no pueden realizar una investigación independiente o exhaustiva sobre si los agentes federales actuaron legalmente.

La BCA sostiene que si hubieran sabido que el FBI tenía la intención de bloquear su acceso a la escena y a las pruebas, habrían tomado “medidas diferentes” para asegurar esa información de inmediato.

“La BCA fue excluida de las entrevistas, se le impidió seguir los procedimientos de investigación estándar y se le impidió acceder a pruebas físicas clave”, alega la demanda.

Conclusión

La demanda pone de relieve un choque fundamental entre la autonomía federal y la supervisión estatal, lo que sugiere que una ruptura en la cooperación entre agencias ha impedido efectivamente que las autoridades de Minnesota investiguen de forma independiente tiroteos fatales que involucran a agentes federales.