La tercera edad requiere ajustes financieros cuidadosos, especialmente cuando se trata de planificación patrimonial. La protección del patrimonio se basa en minimizar las obligaciones tributarias y maximizar la transferencia de activos a los beneficiarios. Sin embargo, muchos errores pueden descarrilar estos esfuerzos. Aquí hay un desglose de cinco errores comunes que cometen las personas mayores con los impuestos sobre el patrimonio, según los contadores públicos.
No financiar fideicomisos
Establecer un fideicomiso es sólo la mitad de la batalla. Si en realidad no transfiere los activos previstos al fideicomiso, éste sigue siendo ineficaz. Según Eliot Bassin, contador público certificado de Fiondella, Milone & LaSaracina LLP, esta supervisión puede inflar su patrimonio imponible, sometiendo más activos a impuestos de transferencia. El fideicomiso existe en papel, pero no proporciona ningún beneficio fiscal real hasta que sea financiado.
Elegir al ejecutor equivocado
Seleccionar un albacea basándose en vínculos familiares en lugar de en competencia puede generar disputas y batallas legales. Mark Luscombe, contador público certificado de Wolters Kluwer Tax & Accounting, advierte contra la prioridad de las relaciones por encima de la imparcialidad y la experiencia financiera. Un albacea que carece de conocimientos puede administrar mal los activos o desencadenar litigios innecesarios, erosionando el valor del patrimonio.
Uso indebido de fideicomisos en vida irrevocables
Los fideicomisos en vida irrevocables pueden ser herramientas poderosas, pero su uso inadecuado puede generar graves consecuencias fiscales. Gene Bott, contador público certificado de Tax Hive, explica que los fideicomisos irrevocables mal estructurados pueden generar impuestos inesperados ahora, reducir el aumento de la base para los herederos o quitar el control de activos críticos. Comprender las implicaciones fiscales es vital.
Descuidar las actualizaciones de los beneficiarios
No actualizar las designaciones de beneficiarios es un error sorprendentemente común. Eliot Bassin señala que las designaciones obsoletas pueden enviar activos a destinatarios no deseados, como ex cónyuges después de un divorcio. Además, nombrar un patrimonio como beneficiario de una póliza de seguro de vida puede someter esos ingresos a impuestos sobre el patrimonio, anulando la típica transferencia libre de impuestos. Revisar y actualizar estos formularios es crucial.
Ignorar las exclusiones del impuesto anual sobre donaciones
Las personas mayores a menudo pierden importantes ahorros fiscales al no utilizar las exclusiones anuales del impuesto sobre donaciones. En 2024, las personas podrán donar hasta 19.000 dólares por destinatario sin informarlo. Gene Bott señala que las parejas casadas pueden duplicar esta cantidad a 38.000 dólares por persona al año. Esta estrategia permite una transferencia sustancial de riqueza a lo largo del tiempo sin generar obligaciones tributarias sobre donaciones.
Proteger su patrimonio requiere planificación proactiva y atención a los detalles. No abordar estos errores puede tener graves consecuencias financieras. Las leyes de impuestos sobre el patrimonio son complejas y siempre se recomienda la orientación profesional de un contador público certificado.
