Ford Motor se enfrenta a importantes reveses financieros con su división de vehículos eléctricos (EV), lo que confirma que las pérdidas persistirán durante al menos los próximos tres años. La compañía informó una pérdida de 4.8 mil millones de dólares solo en 2025, con proyecciones de entre 4 y 4.5 mil millones de dólares en pérdidas tanto para 2026 como para años posteriores. Esto eleva las pérdidas totales de vehículos eléctricos desde 2022 a más de 16 mil millones de dólares.
Reducir las ambiciones
El fabricante de automóviles ya ha comenzado a reducir sus planes iniciales de vehículos eléctricos, deteniendo la producción de la camioneta eléctrica F-150 Lightning y abandonando proyectos para nuevas instalaciones de vehículos eléctricos en Tennessee. En cambio, Ford se centrará en modelos híbridos y camionetas tradicionales propulsadas por gasolina, incluida una versión híbrida del Lightning y vehículos propulsados por gasolina de su planta de Tennessee.
Este cambio se produce después de una amortización de 19.500 millones de dólares en el cuarto trimestre de 2025 para cubrir los costos de la reestructuración. Ford también disolvió una asociación de producción de baterías con SK On, tomando el control total de una fábrica de Kentucky, mientras que SK On mantiene la propiedad de una planta en Tennessee.
El camino hacia la rentabilidad
A pesar de estas pérdidas, Ford es optimista sobre su desempeño financiero general. La compañía proyecta que las ganancias ajustadas antes de intereses, impuestos y otros elementos alcancen entre $ 8 y $ 10 mil millones en 2026, una mejora significativa con respecto a los $ 6,8 mil millones obtenidos en 2025. La división de vehículos eléctricos ahora tiene como objetivo alcanzar el punto de equilibrio para 2029, dependiendo del éxito de una camioneta de tamaño mediano planificada que se lanzará en 2027 con un precio de alrededor de $ 30,000.
La empresa cree que los nuevos métodos de producción y componentes reducirán los costes de este futuro modelo.
“Ahora apuntamos a un punto de equilibrio alrededor de 2029”, dijo Sherry House, directora financiera de Ford, durante una conferencia telefónica sobre resultados.
Por qué esto es importante
Las dificultades de Ford resaltan las presiones financieras que enfrentan los fabricantes de automóviles tradicionales al hacer la transición a vehículos eléctricos. A pesar del entusiasmo inicial, los altos costos de la tecnología de baterías, la infraestructura de producción y la competencia en el mercado están resultando desafiantes. La retirada de la compañía de algunos proyectos de vehículos eléctricos sugiere que el camino hacia la rentabilidad en el mercado de vehículos eléctricos puede ser más largo y costoso de lo que muchos anticiparon. Este cambio también plantea dudas sobre los plazos de la industria en general para lograr ganancias sostenibles con los vehículos eléctricos.
La continua dependencia de la compañía de las ventas de motores de combustión interna para compensar las pérdidas de vehículos eléctricos subraya las complejas realidades de la evolución de la industria automotriz. La situación de Ford es una advertencia para otros fabricantes de automóviles que siguen estrategias agresivas de vehículos eléctricos.





























