El viaje de una hija: 14 años buscando raíces en China

17
El viaje de una hija: 14 años buscando raíces en China

Durante 14 años, Youxue buscó a los padres biológicos que la abandonaron cuando era un bebé en China. Esta no es sólo una historia personal de anhelo y reencuentro; es una ventana a un sistema complejo moldeado por la política de hijo único de China, las tendencias de adopción internacional y el creciente poder de la tecnología del ADN.

Los años perdidos: del abandono a la adopción

En mayo de 1993, una niña fue abandonada en una calle de Ma’Anshan, China. Su abuelo supuestamente se fue, dejándola sin explicación. El niño terminó en un orfanato y fue adoptado por una familia estadounidense en 1994. Este patrón de abandono era común durante la era de las estrictas medidas de control demográfico de China. La política del hijo único, aplicada desde finales de la década de 1970, llevó a las familias a tomar decisiones desesperadas, a veces renunciando a sus hijas en favor de sus hijos, o enfrentando severas penas por embarazos no autorizados.

En 2010, Youxue, criada en Texas, comenzó su búsqueda. Sabía que sería difícil: las adopciones internacionales a menudo carecen de documentación clara y muchos niños chinos fueron abandonados en circunstancias poco claras. Encontró un “buscador” a través de foros en línea, que colocó su información en su supuesto lugar de nacimiento, Ma’Anshan, y se puso en contacto con la policía local.

Falsas esperanzas y desamor

Las pruebas iniciales de ADN realizadas a finales de 2010 arrojaron una coincidencia positiva, lo que llevó a Youxue a creer que había encontrado a su familia biológica. La alegría duró poco. Los resultados del ADN fueron incorrectos, un etiquetado incorrecto que destrozó sus esperanzas. Eliminó todo contacto con la pareja falsa, al darse cuenta de que buscar una familia significaba exponerse a un dolor inevitable.

Mientras tanto, en la provincia de Anhui, su madre biológica había estado buscando a sus hijas perdidas durante años, obstaculizada por recursos limitados y barreras idiomáticas. La historia destaca la doble lucha: la búsqueda de identidad del adoptado y el dolor duradero de los padres biológicos.

Un segundo intento y dudas persistentes

En 2011, Youxue regresó a China con su madre adoptiva, ayudada por otro buscador y los medios locales. Una nueva familia coincidió, pero algo parecía mal. El parecido era superficial y sus registros de nacimiento eran sospechosos. Se dio cuenta de que la documentación del orfanato podría ser inexacta; era más alta para su edad y tenía más dientes de los que debería tener un niño de siete meses. La verdad era inquietante: tal vez no fuera quien pensaba que era.

El auge de las bases de datos de ADN y una nueva esperanza

El panorama de las búsquedas de adopción internacional cambió en la década de 2010. Las pruebas de ADN de los consumidores (23andMe, AncestryDNA) y la base de datos de la Reunión Nacional de China ofrecieron nuevas herramientas. China lanzó el Sistema Reunión en 2016, aprovechando las redes sociales y las aplicaciones móviles para difundir información. Estos esfuerzos, aunque motivados en parte por el control de la imagen política, abrieron puertas para que los adoptados buscaran sus raíces.

En 2024, Youxue envió su ADN a la base de datos de National Reunion. Apenas 48 horas después, llegó otra muestra de la provincia de Anhui: sus padres biológicos. En abril de 2025, conoció a su familia en Shanghai. Su hermana había aprendido inglés para comunicarse con ella y sus padres lloraron cuando finalmente se abrazaron.

Una familia reunida, un pasado revisitado

La familia de Youxue había renunciado a dos hijas antes que ella. La presión para tener un hijo, combinada con una estricta aplicación de la planificación familiar, había impulsado sus decisiones. Su fecha real de nacimiento estaba equivocada por meses y sus padres vivían en una aldea rural donde la pobreza y la falta de educación eran algo común.

La reunión se celebró con una fiesta en todo el pueblo. La madre adoptiva de Youxue fue bienvenida y la familia colgó una pancarta que decía: “¡Bienvenida a casa, hija!”. La historia subraya el dolor duradero de la separación y el poder de la tecnología del ADN para salvar distancias imposibles.

El futuro de la reunión

Cada año, más adoptados chinos utilizan bases de datos de ADN para encontrar a sus familias biológicas. La tendencia está impulsada por la tecnología, pero también por un deseo creciente de recuperar identidades perdidas. Los esfuerzos de China para facilitar las reuniones, aunque en parte por razones políticas, están remodelando el panorama de la adopción internacional. Para Youxue y muchos otros, el pasado ya no está sellado y la búsqueda de raíces continúa.