Monitor cuádruple KYY X90G: una inmersión profunda en la productividad extrema

9

El extensor de monitor portátil KYY X90G no es sólo otra pantalla; es un experimento audaz en el sector inmobiliario de escritorio. Si bien los monitores portátiles existen desde hace años, este dispositivo no pretende refinar el concepto: lo multiplica. La pregunta no es si más pantallas es mejor, sino cómo se sienten cuatro pantallas.

El concepto de pantalla cuádruple

El X90G se despliega en un conjunto de tres pantallas que flanquean su computadora portátil, creando una configuración de cuatro pantallas. Cada panel LCD IPS de 15,6 pulgadas (1920×1080) se conecta a una placa trasera central mediante bisagras robustas. La pantalla superior gira, potencialmente para presentaciones, mientras que las pantallas laterales se inclinan para facilitar su uso. Completamente extendido, mide casi cuatro pies de ancho y pesa 6,4 libras, lo que hace que la portabilidad sea una consideración secundaria.

No se trata de trabajo sobre la marcha; se trata de crear una estación de trabajo temporal y ultra amplia dondequiera que puedas conectarla.

Poder y practicidad

El X90G exige atención no sólo por el tamaño, sino también por el consumo de energía. Consume hasta 30 vatios, lo que potencialmente abruma los puertos USB de la computadora portátil. El adaptador incluido resuelve este problema, pero a menudo requiere dos salidas de CA, una limitación para los guerreros de las cafeterías.

Cada pantalla tiene controles independientes de brillo, color y contraste. Si bien la configuración de fábrica es viable, el brillo predeterminado es demasiado tenue para un uso serio. La integración de Windows es sencilla y permite una extensión perfecta del escritorio.

Limitaciones de resolución y ergonomía

La resolución de 1080p de cada pantalla es la mayor limitación. Limita la productividad para trabajos orientados a los detalles, lo que hace que una configuración de mayor resolución sea más práctica. Los paneles laterales requieren una inclinación para mirar al usuario, lo que resulta en una alineación diagonal incómoda. Este es un compromiso deliberado; una mayor articulación de la bisagra podría comprometer la durabilidad.

El dispositivo no es perfecto, pero es una solución viable.

Uso y valor en el mundo real

A $600 (a menudo con descuento de $700), el X90G no es barato. Sin embargo, una vez establecido, es difícil volver atrás. La pantalla superior mejora significativamente la ergonomía al acercar el trabajo crítico al nivel de los ojos. Las pantallas laterales manejan chats, investigaciones y tareas menos exigentes. La pantalla del portátil permanece para aplicaciones de alta resolución.

El X90G no es un compañero de viaje, pero destaca en el trabajo remoto estacionario. Los usuarios deben empacar una regleta.

Esta configuración cambia fundamentalmente el flujo de trabajo. Es una solución agresiva y sin complejos para aquellos que necesitan más espacio en la pantalla por encima de todo.

En última instancia, el KYY X90G no es una actualización sutil; es una solución extrema para necesidades extremas de productividad. Si bien sus limitaciones son reales, los beneficios de una pantalla cuadriplicada son innegables para el usuario adecuado.