El sector de la interfaz cerebro-computadora (BCI) de China se está expandiendo rápidamente, y Gestala emerge como un actor clave al seguir un enfoque fundamentalmente diferente: acceder al cerebro sin implantes quirúrgicos. Fundada en Chengdu, con oficinas en Shanghai y Hong Kong, la startup pretende aprovechar la tecnología de ultrasonido enfocado para estimular y eventualmente leer la actividad neuronal. Este método evita los riesgos y las preocupaciones éticas de los procedimientos invasivos y al mismo tiempo ofrece posibles aplicaciones terapéuticas y de diagnóstico.
El auge de la BCI no invasiva
Gestala no está sola en esta dirección. OpenAI recientemente invirtió mucho en Merge Labs, una startup fundada por el director ejecutivo Sam Altman, que también se centra en BCI basada en ultrasonido. Este aumento de interés pone de relieve un reconocimiento cada vez mayor de que los métodos no invasivos pueden desbloquear la interacción cerebro-computadora sin las desventajas de los implantes. El ultrasonido, que ya es un pilar de los tratamientos y las imágenes médicas (como el seguimiento del desarrollo fetal o la destrucción de tumores), se está reutilizando para modular la actividad neuronal sin cirugía.
Aplicaciones terapéuticas: del manejo del dolor a la salud mental
Inicialmente, Gestala tiene como objetivo tratar el dolor crónico estimulando la corteza cingulada anterior, la región del cerebro responsable del componente emocional del dolor. Los estudios piloto sugieren que este enfoque puede reducir la intensidad del dolor hasta por una semana. El primer dispositivo será una máquina de sobremesa para uso clínico, con una versión con casco portátil prevista para el tratamiento en casa bajo supervisión médica.
Más allá del dolor, Gestala pretende expandirse a la salud mental (depresión, ansiedad), rehabilitación de accidentes cerebrovasculares, enfermedad de Alzheimer y trastornos del sueño. El objetivo final es detectar y tratar la actividad cerebral anormal mediante ultrasonido, en lugar de simplemente mejorar las funciones cognitivas. Esto significa identificar estados cerebrales asociados con afecciones como la depresión y brindar estimulación específica para corregir los desequilibrios.
Cómo funciona el ultrasonido BCI: un nuevo enfoque para el acceso neuronal
La mayoría de los BCI actuales, incluido el de Neuralink, dependen de señales eléctricas de las neuronas. En cambio, la interfaz basada en ultrasonido de Gestala medirá los cambios en el flujo sanguíneo cerebral, ofreciendo un acceso potencialmente más amplio que los métodos tradicionales. El director ejecutivo Phoenix Peng, anteriormente en el desarrollador de implantes cerebrales NeuroXess, explica que el ultrasonido podría permitir “acceder a todo el cerebro”, a diferencia de las interfaces eléctricas que se limitan a regiones específicas.
Desafíos y escepticismo
A pesar de la promesa, extraer información del cerebro mediante ultrasonido enfrenta importantes obstáculos. El cráneo distorsiona las señales y la investigación actual requiere extirpar parte del cráneo para crear una “ventana” más clara al cerebro. El profesor Maximilian Riesenhuber de la Universidad de Georgetown reconoce que realizar ultrasonidos enfocados es más factible que leer la actividad neuronal con precisión a través del cráneo.
El nombre de Gestala refleja su enfoque holístico, inspirado en el principio de la psicología Gestalt de que “el todo es mayor que la suma de sus partes”. El fundador de la empresa, Tianqiao Chen, también creó un instituto de investigación en neurociencia, lo que subraya su compromiso con este campo.
En última instancia, el éxito de Gestala dependerá de superar los desafíos técnicos de la claridad de la señal y demostrar la seguridad y eficacia de su tecnología BCI no invasiva. Sin embargo, la empresa representa un paso significativo hacia hacer que las interfaces cerebro-computadora sean más accesibles y menos invasivas.






























