Un nuevo robot humanoide, Sprout, está entrando al mercado con un argumento sorprendente: no está destinado a fábricas, sino a servicio al cliente. Desarrollado por la startup Fauna, este robot del tamaño aproximado de un niño ahora está disponible por 50.000 dólares, y la compañía ya está en conversaciones con hoteles para implementarlo como asistente personal.
El ascenso de los humanoides
El lanzamiento de Sprout destaca una tendencia en auge en Estados Unidos. Más de una docena de empresas, incluidos gigantes como Boston Dynamics, Tesla y actores emergentes como Agility Robotics, están invirtiendo en el desarrollo de robots humanoides. Incluso fabricantes chinos como Unitree ofrecen modelos por tan sólo 20.000 dólares. A pesar de las dudas persistentes sobre la practicidad, la industria está creciendo rápidamente.
Enfoque único de Sprout
A diferencia de la mayoría de los proyectos humanoides centrados en el trabajo industrial, Fauna cree que el primer mercado real para los robots será el de entretenimiento y servicios. Sprout está diseñado para ser fácilmente programable, lo que lo hace útil para la investigación y al mismo tiempo intuitivo para la implementación en el mundo real. El robot viene equipado con bibliotecas de software para navegación autónoma, escaneo ambiental y acceso a modelos de lenguaje.
Los primeros clientes de Fauna incluyen Disney y Boston Dynamics. Sprout también cuenta con un sistema de recuperación del equilibrio e incluso cejas mecánicas para simular una expresión humana.
Integración de IA
La clave del potencial de Sprout radica en la integración de sistemas de inteligencia artificial. El robot puede interpretar comandos utilizando modelos de lenguaje grande (LLM), como se demostró cuando localizó e informó de forma autónoma el contenido de un refrigerador después de que se le preguntara. La compañía enfatiza que los avances en la IA de reconocimiento de objetos, que actualmente se están desarrollando para gafas inteligentes, mejorarán aún más la interacción de los robots con los entornos humanos.
El futuro de la interacción humano-robot
El director ejecutivo de Fauna, Robert Cochran, sugiere que Sprout representa un momento de “Hola mundo” para los robots humanoides de consumo. La capacidad de mapear y navegar de forma autónoma, combinada con el procesamiento del lenguaje natural, podría abrir una amplia gama de aplicaciones.
“Se puede obtener un ejemplo de ‘Hola mundo’ de un robot con el que se puede hablar, mapear y navegar de forma autónoma por su entorno de manera efectiva”, dijo Cochran. “Y a partir de ahí, el mundo está en tus ostras”.
La industria de servicios puede ser la primera en integrar plenamente estas tecnologías, pero las implicaciones más amplias para la automatización, la mano de obra y la interacción humana son significativas.






























