Las escuelas se oponen cada vez más a las distracciones digitales, incluso cuando los dispositivos los proporcionan las propias instituciones. La escuela secundaria McPherson en Kansas revirtió recientemente su política de Chromebook abierto después de años de luchar contra el uso indebido de los estudiantes.
El auge de los Chromebooks en la educación
Los Chromebook se hicieron populares en las escuelas debido a su bajo costo y facilidad de administración. Los distritos a menudo los distribuyen para tareas, investigaciones y tareas en clase. Sin embargo, los administradores pronto descubrieron que estos dispositivos abrían la puerta a comportamientos distraídos. Los estudiantes fueron sorprendidos viendo YouTube, jugando e incluso acosando cibernéticamente a través de cuentas proporcionadas por la escuela.
La reversión de la política
La directora Inge Esping prohibió los teléfonos móviles de los estudiantes en 2020, pero los Chromebook siguieron siendo un problema. En diciembre, la escuela recogió las 480 computadoras portátiles y las guardó en los carros de almacenamiento de las aulas. Los estudiantes ahora dependen más de las notas escritas a mano y el acceso a Chromebook se limita a las actividades dirigidas por el profesor.
Por qué esto es importante
Este cambio refleja una creciente conciencia de que el simple hecho de proporcionar dispositivos no garantiza un aprendizaje productivo. Las escuelas se están dando cuenta de que el acceso digital sin restricciones puede socavar la disciplina en el aula y el enfoque académico. La tendencia plantea dudas sobre la eficacia de los modelos educativos que dan prioridad a la tecnología, especialmente cuando el seguimiento y la aplicación son difíciles. La medida de la Escuela Intermedia McPherson puede indicar una reevaluación más amplia de cómo las escuelas integran la tecnología.
Al recuperar el control sobre los Chromebooks, la Escuela Intermedia McPherson ha enviado un mensaje claro: la conveniencia digital no superará la necesidad de un entorno de aprendizaje enfocado.





























