Las acciones de General Motors subieron el martes después de que la compañía proyectara un repunte significativo de sus ganancias para 2026, junto con un plan de recompra de acciones por valor de 6 mil millones de dólares. La medida indica confianza en las perspectivas financieras a corto plazo del fabricante de automóviles, a pesar de los recientes reveses en sus ambiciones de vehículos eléctricos (EV).
Desempeño financiero: un panorama mixto
GM reportó ganancias de 2.700 millones de dólares el año anterior, una disminución notable con respecto a los 6.000 millones de dólares obtenidos en 2024. Esta desaceleración fue impulsada en gran medida por 7.600 millones de dólares en pérdidas vinculadas a la reducción de su estrategia de vehículos eléctricos, incluidas amortizaciones de inversiones en fábricas y reducción de la producción de automóviles eléctricos. El cambio refleja una tendencia más amplia de la industria donde la demanda de vehículos eléctricos aún no se ha materializado por completo tan rápido como se anticipó inicialmente, lo que obliga a los fabricantes de automóviles a reevaluar sus cronogramas e inversiones.
Proyecciones para 2026: los vehículos a gas lideran el camino
Sin embargo, GM prevé una recuperación sustancial en 2026, pronosticando ganancias entre 10.300 y 11.700 millones de dólares. Este aumento depende en gran medida del aumento de las ventas de camionetas y SUV de alto margen a gasolina, lo que indica un giro estratégico hacia segmentos de vehículos tradicionales y rentables. Para incentivar aún más a los inversores, GM también anunció un aumento del dividendo del 20%, elevando el pago trimestral a 18 centavos por acción.
Vientos de cola regulatorios y cambios en la producción
Según la directora ejecutiva Mary T. Barra, la empresa se está beneficiando de un entorno político estadounidense que favorece la demanda de vehículos de combustión interna. Esto permite a GM llevar más producción al país para satisfacer el fuerte interés de los clientes en los modelos propulsados por gasolina. Este ajuste resalta la compleja interacción entre la estrategia automotriz, las preferencias de los consumidores y las presiones regulatorias en evolución.
Las acciones de GM subieron aproximadamente un 8% el martes por la mañana, lo que subraya la aprobación de los inversores al enfoque revisado de la compañía. El aumento de las acciones refleja un sentimiento creciente de que GM se está adaptando a las realidades del mercado al priorizar la demanda actual mientras ajusta sus planes de vehículos eléctricos a largo plazo.
En última instancia, las sólidas perspectivas de GM para 2026 sugieren un cambio pragmático hacia la maximización de las ganancias en el corto plazo aprovechando sus fortalezas existentes en los vehículos a gasolina, en lugar de depender únicamente de una transición a los vehículos eléctricos potencialmente más lenta.
